
Una tarde de este invierno en la biblioteca del Centro, rodeada de fichas y libros por catalogar, sentí que mi concentración se desvanecía por completo. Por más café que tomara, la cabeza no me seguía el ritmo. Sabés cómo es: tenés diez pestañas abiertas en el monitor y otras diez en la mente, pero no lográs cerrar ni una.
Mirá, te cuento que yo me crié en una casa donde mi madre solo confiaba en lo que decía el farmacéutico de la esquina; se reía de mi abuela cuando mencionaba un té de manzanilla. Pero cuando la biblioteca cerró por 9 meses en 2020, me sobró tiempo y una amiga me pasó un curso online. Lo que empezó como una distracción de fin de semana terminó siendo mi 'fichero de plantas' en Notion, donde ya tengo anotaciones de 4 cursos que hice en estos años.
Antes de seguir, te aviso que los cursos que menciono acá tienen enlaces de seguimiento. Si te anotás en alguno, Hotmart me paga una comisión, pero a vos te sale lo mismo. Solo recomiendo lo que estudié y anoté en mi fichero, como bibliotecaria que soy, no como médica ni experta. Siempre, pero siempre, consultá con tu médico de cabecera antes de probar algo nuevo, especialmente si tomás medicación.
¿Qué plantas sirven para concentrarse cuando tenés la cabeza en mil cosas?
Al principio, yo pensaba que cualquier planta 'estimulante' me iba a servir para terminar de catalogar el sector de historia uruguaya. Pero en el curso que tomé primero, aprendí que no se trata de 'acelerar' el cerebro, sino de ayudarlo a manejar el oxígeno y el flujo de sangre. La profe Susana explicaba que el Romero (Rosmarinus officinalis) es un aliado clásico, pero no por tomarlo como si fuera agua, sino por sus aceites esenciales.
En las notas de mi primer curso, que por cierto tenía una calificación de 4.6 en la plataforma y fue el que me abrió la cabeza, decía que el aroma del romero ya ayuda a despertar la atención. Lo que todavía no me queda del todo claro es la dosis exacta para que haga efecto a largo plazo; el curso decía que es mejor usarlo de forma puntual y no por meses seguidos. Como bibliotecaria, me gusta el orden, así que anoté que el romero es para esos días de 'niebla mental'.

¿Es verdad que el Ginkgo Biloba ayuda a la memoria de los estudiantes?
Esta era la pregunta que más me hacía. Mirá, en el curso dicen que el Ginkgo Biloba es de las plantas más estudiadas, sobre todo por cómo ayuda a la microcirculación cerebral. Yo pensaba que era meter la hoja en el mate y pronto, pero la profe aclaró que los beneficios reales suelen venir de extractos estandarizados porque la hoja seca tiene una concentración muy variable de principios activos.
Lo que aprendí en el material de estudio es que el Ginkgo ayuda a que llegue más sangre al cerebro, lo que en teoría mejora la memoria. Pero acá viene lo que el curso no cubría del todo: las contraindicaciones. Si sos de las que toma aspirinas o algún anticoagulante, tenés que tener un cuidado bárbaro porque el Ginkgo potencia ese efecto. Yo por las dudas siempre chequeo la página del Ministerio de Salud Pública de Uruguay cuando dudo de una interacción.
Si te interesa profundizar en cómo identificar bien estas plantas antes de comprar cualquier cosa, Aprende Plantas Curativas es el curso del que tomé estas notas iniciales. Es ideal porque no asume que ya sabés botánica, te lo explica como para alguien que recién arranca.
El error común: Cuando el estímulo te bloquea (el caso de la ansiedad)
Acá es donde mi fichero se pone interesante y donde encontré algo que no me esperaba. Existe un grupo específico de personas, sobre todo estudiantes que sufren de ansiedad severa ante los exámenes, para quienes las plantas estimulantes habituales (como el romero o el ginseng) pueden ser un desastre.
¿Por qué? Porque si ya estás con los nervios de punta, meterle algo que eleve el cortisol puede terminar en un bloqueo mental total en lugar de ayudarte a estudiar. En mis notas de hacia finales del otoño, registré que para estos casos es mejor buscar plantas 'adaptógenas' o incluso algo que calme el sistema nervioso sin dar sueño, como la Melisa, para poder pensar con claridad. No es que la Melisa te dé memoria, es que te quita el ruido que no te deja recordar.
Es un enfoque distinto: a veces concentrarse no es 'subir la energía', sino 'bajar el volumen' de la ansiedad. Esto lo empecé a ver también cuando estudiaba temas de piel, como podés leer en mis notas sobre las mejores plantas medicinales para el acné y la piel, donde el estrés también juega un rol fundamental.

¿Cómo se preparan estas plantas para que realmente funcionen?
Antes yo hacía todo igual: agua hirviendo y esperar. Pero una tarde de lluvia en junio, repasando el módulo tres, me di cuenta de mi error. El curso explicaba la diferencia entre infusión y decocción. Las hojas delicadas, como la de Melisa o las flores, se hacen en infusión (agua caliente sobre la planta, tapar y esperar). Pero si vas a usar alguna raíz o corteza, necesitás una decocción (hervir la planta con el agua un ratito).
Lo que todavía no entiendo bien es por qué algunos autores dicen que el romero se puede hervir y otros dicen que se pierden los aceites. Yo, por las dudas, lo hago como infusión bien tapada para no perder el aroma, que es lo que me despierta cuando estoy en la biblioteca clasificando libros de medicina antigua.
Por cierto, si además de la memoria te preocupa el tema digestivo (que a veces va de la mano con los nervios de estudiar), hace poco revisé un curso llamado Gastritis y H.Pylori Natural. Tiene solo 9 reseñas, pero el contenido sobre cómo desinflamar el estómago me pareció muy serio y estructurado, algo que mi mentalidad de bibliotecaria agradece.
Lo que anoté en mi Notion sobre la constancia
- Las plantas para la memoria no son un 'botón mágico'. En el curso dicen que los efectos se ven después de un par de semanas de uso constante.
- No mezcles cinco plantas diferentes. Empezá con una y fijate cómo te sentís.
- Si tenés problemas de presión alta, ojo con el Romero, que puede subirla un poquito en algunas personas.
Al final del día, después de estos años estudiando, me doy cuenta de que mi madre tenía parte de razón en ser cautelosa, pero se perdía de un mundo increíble por no investigar. Yo no soy médica, tengo cero formación sanitaria, solo soy una bibliotecaria que organiza información. Pero tener este fichero me hace sentir que, al menos en mi escritorio, el caos está un poco más controlado.
Si ya pasaste la etapa de identificar las plantas y querés ver cómo aplicarlas en recetas del día a día, el material de Recetas Naturales Curativas es el que terminé recomendando a una compañera de la biblioteca que quería algo más práctico para la cocina.
Recordá siempre: si sentís que la pérdida de memoria es algo serio o te sentís muy mareada, dejá el Notion de lado y andá a ver a un profesional. Las plantas acompañan, pero no reemplazan el diagnóstico de un médico.