
Son casi las once de la noche acá en el Centro y todavÃa se escucha el ruido de los ómnibus por la calle 18 de Julio. Estoy frente a la computadora, con mi base de datos de Notion abierta, revisando lo que anoté estos últimos meses sobre el apoyo hepático. Sabés que yo me crié en una casa donde mamá solo confiaba en la farmacia de la esquina y se reÃa de las 'yuyerÃas' de mi abuela, pero desde que la biblioteca municipal cerró por 9 meses en 2020, mi cabeza cambió. Empecé a estudiar por mi cuenta y ya llevo 4 cursos de herbolaria terminados en Hotmart.
Antes de seguir, te tengo que decir algo por honestidad: los cursos que cito en estas notas tienen enlaces de seguimiento. Eso significa que Hotmart me paga una comisión si alguien se anota desde acá, pero el precio para vos es el mismo. Solo recomiendo lo que yo misma estudié y tengo en mi fichero, nada de andar vendiendo cosas que no probé. Mirá que yo no soy médica, ni herborista, ni nada de eso; soy bibliotecaria y esto que escribo es el resumen de lo que aprendà en mis cuadernos. Si tenés algo serio, por favor, consultá con tu médico de cabecera antes de probar cualquier cosa.
¿Qué plantas sirven realmente para 'limpiar' el hÃgado si tengo grasa?
Mirá, lo primero que aprendà en el curso de 'Aprende Plantas Curativas' es que la palabra 'limpiar' es un poco engañosa. La profe Susana siempre decÃa que el hÃgado no es un filtro de aire que se ensucia, sino una planta quÃmica que necesita apoyo. Antes de estudiar esto, yo pensaba que cualquier té amargo servÃa, pero no es tan asÃ. Según lo que tengo anotado de finales del invierno pasado, hay una planta que es la reina indiscutida: el Cardo Mariano.
En el curso explicaron que el componente clave es la silimarina. Lo que hace es proteger las células del hÃgado (los hepatocitos) para que no se dañen tanto mientras procesan las grasas. Es un tema importante porque, según la Organización Mundial de GastroenterologÃa, la prevalencia global de hÃgado graso no alcohólico es de un 25%. Es muchÃsima gente, ¿no? Casi uno de cada cuatro adultos.
Lo que todavÃa no me queda del todo claro, y el curso no lo profundizaba tanto, es si el Cardo Mariano en infusión realmente tiene la fuerza suficiente. En las notas puse que la silimarina no se disuelve muy bien en agua caliente, por eso mucha gente prefiere los extractos. Yo por ahora sigo anotando y preguntando en los foros del curso para ver si vale la pena la semilla triturada o si es mejor buscar el suplemento ya estandarizado.
¿El Diente de León y la Alcachofera funcionan igual para el hÃgado?
Esta fue una de las primeras preguntas que me hice cuando empecé mi fichero en Notion. Al principio, para mà eran todos 'yuyos amargos' y listo. Pero en el segundo módulo del curso aprendà que tienen funciones distintas. La alcachofera (o Cynara scolymus) lo que hace es estimular la producción de bilis. Eso ayuda a que el cuerpo procese mejor las grasas que comés.
El Diente de León, por otro lado, actúa más como un depurativo general. En mis apuntes de principios de la primavera, cuando empecé a ver las plantas de forma más sistémica, anoté que el Diente de León ayuda también a los riñones. Es como un equipo: uno ayuda a procesar la grasa y el otro a eliminar los residuos.
Algo que me costó entender al principio es que no podés tomar estas plantas si tenés piedras en la vesÃcula (cálculos biliares), porque al estimular la bilis podés causar un cólico. Eso es algo que la profe recalcó mucho y que yo siempre les digo a mis compañeros en la biblioteca cuando me ven con el mate de hierbas. Si querés saber más sobre cómo empezar con estas cosas, podés leer mi nota sobre cómo aprender sobre plantas medicinales desde casa para principiantes.
El factor que casi nadie te cuenta: El ritmo circadiano y el hÃgado
Acá es donde mis notas se ponen interesantes y donde mi experiencia personal en la biblioteca entra en juego. Una tarde de lluvia en mayo, mientras repasaba el módulo de salud metabólica, encontré una observación que me dejó pensando. Resulta que el hÃgado tiene su propio 'reloj' interno. No importa cuánta alcachofera tomes; si tus horarios de sueño están todos dados vuelta, al hÃgado le cuesta horrores regenerarse.
Esto me pegó de cerca porque tengo compañeros que trabajan en el turno nocturno o que rotan mucho. Según el curso, el hÃgado realiza sus funciones de 'limpieza' más intensas durante la noche, en reposo. Si sos trabajador nocturno, tu ritmo circadiano está alterado y eso puede hacer que la dieta a base de plantas sea insuficiente. Las hierbas ayudan, claro, pero no pueden ganarle a un sistema biológico que está confundido sobre si es de dÃa o de noche.
Lo que todavÃa no entiendo bien ây me falta investigar másâ es cómo compensar eso si no tenés opción de cambiar de turno. El curso mencionaba algunas pautas de alimentación, pero me pareció un poco flojo en soluciones prácticas para los que vivimos a contramano del sol. Por eso, siempre digo que hay que mirar el panorama completo, como cuando organizamos una sección entera de la biblioteca y no solo un estante.
¿Cómo se deben tomar estas plantas para no hacer lÃo?
Después de un mes de estudio intensivo el año pasado, me di cuenta de que la preparación lo es todo. Mucha gente agarra un puñado de hierbas, las hierve veinte minutos y piensa que eso es lo mejor. En el curso aprendà que para las hojas (como el Diente de León) se hace infusión (agua caliente pero no hirviendo, tapar y esperar), pero para las raÃces o semillas (como el Cardo Mariano) a veces hace falta una decocción suave.
En mi fichero tengo marcado con rojo: 'No mezclar más de tres plantas a la vez si sos principiante'. Es tentador querer meter todo en la misma tetera, pero podés terminar con un dolor de estómago bárbaro o anulando los efectos de una planta con la otra. Yo prefiero ir de a una, probando una semana cada una para ver cómo me caen. Es el hábito de bibliotecaria, ¿viste? Paso a paso y todo anotado.
Si te interesa el tema digestivo en general, hace poco subà mis notas sobre cómo tratar la gastritis con plantas naturales según mis apuntes de estudio, que también tocan bastante el tema de la digestión de grasas.
Lo que todavÃa no estoy segura y mis recomendaciones finales
Hay partes de este camino que todavÃa son un misterio para mÃ. Por ejemplo, en el curso hablaban de las interacciones con medicamentos para la presión o la diabetes. Como yo no tengo formación médica, esa parte la leo y la releo pero siempre me genera dudas. Por eso, si estás tomando algo recetado, hablá con tu médico. Podés llevarle los nombres cientÃficos que puse arriba (Cynara scolymus, Silybum marianum) para que él te diga si interfieren con tu tratamiento. Podés consultar también las guÃas del Ministerio de Salud Pública de Uruguay o de la OMS para tener fuentes oficiales a mano.
Para cerrar, te digo lo que siempre le digo a mis amigos: el conocimiento no ocupa lugar, pero hay que tenerlo ordenado. A mà me sirvió muchÃsimo tener un método. El material que terminé recomendando y que fue el que me abrió la puerta a todo esto es Aprende Plantas Curativas. Fue el primero que tomé y, aunque no es perfecto, me dio la estructura que necesitaba para dejar de adivinar y empezar a estudiar en serio.
También tengo en el fichero otros recursos como Recetas Naturales Curativas para cuando ya sabés qué planta necesitás pero no sabés cómo cocinarla, o el de La Verdad Sobre el Ayuno Intermitente, que me ayudó a entender un poco mejor eso de los ritmos del cuerpo que te contaba antes. Pero si recién arrancás, mirá el primero, que es el más completo para armar tu propia base de datos.
Espero que estas notas de mi fichero te sirvan para orientarte un poco. No es magia, es estudio, paciencia y, sobre todo, aprender a escuchar al cuerpo sin apurarlo.



