Apuntes de Hierbas

¿Qué plantas para bajar el colesterol y triglicéridos hay en mis notas?

Una noche fría de julio, como la de hoy, es el momento ideal para sentarme frente a la laptop en mi living acá en el Centro. Mientras el viento golpea las ventanas de mi apartamento, me puse a filtrar mi base de datos de Notion bajo la etiqueta 'lípidos'. Es que hace unos días, un familiar me mostró sus análisis de sangre y mi instinto de bibliotecaria —ese que me obliga a tener todo catalogado— me llevó directo a buscar qué plantas figuraban en mis apuntes para el colesterol.

Mirá, antes de seguir te cuento que los cursos que menciono en estas notas tienen enlaces de seguimiento. Eso quiere decir que Hotmart me paga una comisión si alguien se anota desde acá, pero el precio para vos no cambia. Solo aparecen acá cursos que terminé de estudiar enteros, como el que estoy usando hoy para estas fichas, porque no me gusta recomendar cosas que no pasaron por mis manos. Acordate que no soy médica ni naturópata, soy bibliotecaria; lo que vas a leer es mi registro personal de estudio.

¿Hay alguna planta que 'limpie' las grasas de la sangre?

Cuando empecé con esto, yo pensaba que el colesterol se bajaba solo con dieta y ejercicio (o pastillas, si no quedaba otra). Pero en el primer curso que tomé, aprendí que hay plantas que ayudan al cuerpo en ese proceso. La que más aparece en mis fichas es la alcachofera, que técnicamente se llama Cynara scolymus. Según explicó la profe Susana en el módulo de sistema circulatorio, esta planta contiene cinarina.

Hojas secas de alcachofera en un frasco de vidrio sobre un escritorio de madera.

Lo que yo no sabía es que la alcachofera no 'quema' la grasa por arte de magia. Lo que hace es estimular la producción de bilis, lo que ayuda a que el cuerpo metabolice mejor las grasas. En el curso dicen que esto puede ayudar a bajar los niveles de colesterol LDL (el 'malo'). Sin embargo, todavía no estoy del todo segura de qué tan rápido se ven esos resultados; el material dice que depende mucho de la constancia y de cada organismo.

Algo que me quedó grabado es el aroma amargo y profundamente terroso que desprenden las hojas secas de alcachofera al salir del frasco de vidrio hermético. Es un olor que te avisa que no va a ser una bebida dulce. De hecho, tengo anotada una sensación de aspereza inmediata en la lengua al probar una infusión de alcachofera demasiado concentrada por haberla dejado reposar de más. Te deja la boca seca, así que mejor no pasarse de los minutos que indica el curso.

¿Es verdad que el lino ayuda con los triglicéridos?

Esta fue una de las primeras preguntas que me hice. Antes de estudiar, yo veía a mi madre burlarse de los 'yuyos' de la abuela, así que me costaba creer que una semilla hiciera algo. Pero mis notas del curso dicen otra cosa sobre el Linum usitatissimum (el lino o linaza). Lo que aprendí es que es una fuente impresionante de ácido alfa-linolénico (ALA), un tipo de omega-3 vegetal.

En el curso mencionan que el contenido de ALA en el aceite de lino puede llegar al 50%. Esa grasa 'buena' es la que ayudaría a equilibrar los triglicéridos en sangre. Pero ojo, que acá viene lo que yo no sabía: si comés la semilla entera, entra y sale de tu cuerpo sin que aproveches nada. Tenés que triturarla o dejarla en remojo para que el cuerpo pueda acceder a sus propiedades.

Semillas de lino siendo pesadas en una balanza digital de cocina junto a un cuaderno.

A veces, mientras preparo mis cosas, pienso en la cara de mi madre si me viera pesando semillas de lino en la balanza de cocina con la misma precisión con la que catalogo libros nuevos en la biblioteca. Ella siempre confió solo en la farmacia, y yo acá ando, con mi balancita digital buscando la dosis exacta que recomendaba el manual del curso. El material que terminé recomendando para aprender estas bases es Aprende Plantas Curativas, que tiene una calificación de 4.6 en Hotmart y es muy estructurado.

¿Qué pasa si ya estoy tomando medicación para el corazón?

Acá es donde me pongo seria. Una tarde de lluvia en mayo, revisando el módulo de seguridad, me di cuenta de algo vital: lo natural no es inofensivo. Esta guía es ineficaz (y hasta peligrosa) para personas bajo tratamiento con anticoagulantes. Por ejemplo, plantas como el ajo o la cúrcuma, que a veces se mencionan para la circulación, potencian el riesgo de hemorragias al interactuar peligrosamente con la medicación.

Por eso, si ya estás tomando algo para el colesterol, la presión o el corazón, tenés que hablar con tu médico de cabecera o consultar con el Ministerio de Salud Pública de Uruguay antes de meter cualquier planta nueva en tu rutina. En el curso la profe siempre decía: 'la planta acompaña, no reemplaza el diagnóstico'. Todavía no me queda claro cómo medir exactamente esas interacciones en casa, así que ante la duda, siempre consulto fuentes oficiales como la OMS.

Si te interesa profundizar en temas digestivos que a veces van de la mano con cómo procesamos las grasas, hace un tiempo escribí sobre cuáles son las mejores plantas para limpiar el hígado graso naturalmente, que tiene mucha relación con el tema de los lípidos.

¿Cómo se preparan estas plantas para que de verdad funcionen?

Mirá, esto parece fácil pero tiene su ciencia. Al principio yo pensaba que todo era 'echar agua hirviendo y listo'. Error. En el curso aprendí la diferencia entre infusión y decocción. Las hojas de alcachofera se hacen en infusión (agua caliente sobre la hoja), pero si vas a usar raíces o cortezas de otras plantas para el mismo fin, necesitás hervirlas.

Taza de infusión humeante junto a una computadora con una base de datos de estudio.

Todavía me acuerdo, con un poco de vergüenza, de la vez que intenté hacer una decocción de raíces y terminé quemando el fondo de mi ollita favorita por no calcular bien el tiempo de ebullición. Estaba tan concentrada pasando apuntes al Notion que me olvidé del fuego. El curso decía 10 minutos, yo la dejé como media hora. No solo quedó incomible, sino que arruiné la olla.

Lo que todavía no entiendo del todo es por qué algunas marcas de herboristería recomiendan dosis tan distintas entre sí. En el curso me dieron unas pautas, pero después vas a la feria o a una tienda en el Centro y cada uno te dice una cosa diferente. Por eso prefiero quedarme con lo que estudié en el material formal, que me da un poco más de seguridad.

Si querés empezar a armar tu propio fichero como el mío, el material del que tomé estas notas es Aprende Plantas Curativas. Es ideal si sos como yo y necesitás que te expliquen las cosas de cero, sin palabras raras, pero con orden. También hay otros recursos interesantes como qué plantas sirven para el dolor de huesos si buscás algo más específico para articulaciones.

Estudiar plantas me cambió la forma de ver el estante de la cocina. Ya no son solo 'yuyos', son herramientas que, bien usadas y con respeto por la medicina tradicional, nos ayudan a estar un poco mejor. ¿Vos ya tenés tus notas armadas o sos de las que confían en la memoria?

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