Apuntes de Hierbas

Remedios caseros con plantas para la tos seca y productiva

Una tarde de mediados de julio del año pasado, el silencio de la biblioteca del Centro se volvió mi peor enemigo. Sabés lo que es ese silencio de techos altos, donde el mínimo ruido rebota; bueno, mi tos seca era como un martillazo en medio de los estantes de literatura uruguaya. Me sentía fatal, no solo por el pecho, sino por la vergüenza de interrumpir a los gurises que estaban estudiando. Ahí fue cuando me di cuenta de que, a pesar de mis cuatro cursos de plantas encima, todavía me costaba diferenciar qué tomar para cada cosa en el momento de los bifes.

Mirá, yo me crié en una casa donde mi madre solo confiaba en la farmacia de la esquina. Si mi abuela mencionaba un té de manzanilla, ella se reía y decía que eso era "cosa de antes". Así que crecí sin saber nada de yuyos. Pero desde que la biblioteca cerró en 2020 y me metí en este mundo de las plantas medicinales desde casa, mi Notion —que llamo mi 'fichero de plantas'— se volvió mi biblia personal. No soy médica, ni herborista, ni naturopata; soy una bibliotecaria que anota todo lo que aprende en los cursos de Hotmart para no meter la pata.

¿Cómo me doy cuenta si mi tos es seca o si necesito algo para los mocos?

Antes de empezar a estudiar, yo pensaba que tos era tos y listo, te tomabas un jarabe cualquiera. Pero en el curso de la profe Susana aprendí que lo primero es escuchar el cuerpo. ¿Es esa tos que te pica la garganta y no sale nada, o sentís que tenés el pecho cargado? En mis notas de una noche fría de agosto anoté que la tos seca es irritativa, como un círculo vicioso: tosés porque te pica, y te pica porque tosés. En cambio, la productiva tiene un fin: sacar lo que sobra.

La profe explicaba que para la tos seca buscamos plantas con mucílagos (una palabra rara que básicamente significa que son pegajosas y protegen la mucosa), mientras que para la productiva queremos algo que ayude a expulsar, un expectorante. Lo que todavía no me queda del todo claro, y el curso no profundizaba mucho, es qué pasa cuando la tos empieza seca y después se vuelve productiva a las pocas horas; ahí suelo dudar de si cambiar la planta o esperar un poco más.

Taza de infusión de malva y flores frescas sobre una mesa de madera

¿Qué plantas sirven para la tos seca que no me deja dormir?

Mirá, para esa tos que parece que tenés una pluma en la garganta, lo que mejor me funcionó según mis apuntes es la malva. En el curso decían que la Malva sylvestris es la reina de los mucílagos. Lo que yo no sabía al principio es que si la hervís a lo bestia, perdés parte de esa suavidad. La técnica que aprendí es calentar el agua hasta unos 90 grados centígrados (cuando empiezan a salir esas burbujitas chiquitas pero no llegó al hervor fuerte) y dejarla reposar.

Otra opción que anoté es el llantén. La profe decía que ayuda a desinflamar la zona. Pero ojo, acá viene lo que siempre les digo a los que me preguntan en la biblioteca: esto no es magia. Si estás tomando medicación para la presión o algo crónico, tenés que hablar con tu médico de cabecera. Yo, por ejemplo, siempre chequeo las recomendaciones del Ministerio de Salud Pública de Uruguay porque hay plantas que pueden interferir con los remedios de la farmacia.

Lo que todavía no termino de entender bien es si es mejor mezclar el llantén con la malva o tomarlos por separado. En el foro del curso algunos decían que sí, pero otros preferían no mezclar para saber qué planta te hizo efecto realmente. Yo por ahora los tomo por separado, por las dudas.

¿Y si tengo el pecho tomado? El poder del tomillo

Hace un par de semanas, cuando empezó a refrescar de verdad acá en Montevideo, una compañera de la biblioteca vino con esa tos con ruido a catarro. Ahí saqué mi ficha del tomillo (Thymus vulgaris). En el curso de fitoterapia básica explicaron que el tomillo es un antiespasmódico bronquial y además es antibacteriano. Es ideal cuando sentís que necesitás "limpiar".

La dosis que tengo anotada como estándar de la Agencia Europea de Medicamentos es de 1-2 gramos de planta seca por cada taza de 150ml. Es re poquito, ¿viste? Una a veces piensa que cuanto más yuyo le meta, más rápido se cura, y es al revés. Lo tapás, esperás 10 minutos de reloj (uso el cronómetro del celular para ser bien metódica, deformación profesional de bibliotecaria) y lo colás.

Dosis de 1.5 gramos de tomillo seco en una balanza de precisión

Algo que me sorprendió mucho aprender es que no hay que suprimir la tos productiva a toda costa. Si el cuerpo está tratando de sacar moco, tapar la tos con un antitusivo fuerte puede ser peor porque se te queda todo ahí adentro. El curso hacía mucho hincapié en eso: el tomillo ayuda a que el proceso sea más fácil, no a "cortar" la tos de golpe. Lo que todavía no me cierra es cuánto tiempo seguido podés tomarlo; algunos dicen tres días, otros una semana. Yo ante la duda corto a los tres días y veo cómo sigo.

El tema del eucalipto: lo que anoté con resaltador rojo

Acá en Uruguay somos muy de poner una olla con eucalipto en la estufa, ¿no? Bueno, en mis notas tengo una advertencia gigante que dio la profe en un vivo de preguntas y respuestas. El olor penetrante y alcanforado del eucalipto llenando el pequeño office de la biblioteca mientras espero que el agua pierda el hervor es riquísimo, pero no es para todo el mundo.

Resulta que para la tos seca, el eucalipto puede ser muy irritante. Si tenés la garganta ya lastimada, ese vapor tan fuerte te puede hacer toser más. Está más indicado para cuando hay mucha congestión nasal o catarro muy pegado. Además, aprendí que el aceite esencial de eucalipto nunca debe ingerirse así nomás y mucho menos en niños chicos o personas con asma sin supervisión médica. Es una planta potente, no es solo un aroma rico.

Todavía me cuesta explicarle esto a la gente mayor que viene a la biblioteca y me dice que ellos siempre usaron eucalipto para todo. No quiero sonar soberbia, así que les digo: "Mirá, en el curso que hice explicaban que a veces puede irritar, fijate si no te conviene más algo más suave". Es un equilibrio difícil entre lo que uno estudia y la tradición de la gente.

Vapor saliendo de una olla con hojas de eucalipto en la estufa

El secreto de la temperatura (mi gran descubrimiento)

Acá te quiero contar algo que me cambió la forma de tomar estas infusiones. Siempre nos enseñaron que el té se toma bien caliente, ¿verdad? Bueno, mi ángulo personal es que beber infusiones muy calientes puede irritar más las mucosas inflamadas. Si tenés la garganta roja de tanto toser, meterle agua hirviendo es como tirarle nafta al fuego.

En el curso sugerían dejar que la infusión baje hasta la temperatura ambiente o que esté apenas tibia. Es mucho más efectivo para calmar la tos persistente. Yo antes me quemaba la lengua pensando que así "mataba el bicho", pero la realidad es que el calor excesivo es una agresión física a un tejido que ya está sufriendo. Esa primera inhalación profunda después de una crisis de tos, donde el pecho se siente menos rígido gracias al efecto del vapor de la taza pero sin quemarte, es el punto justo.

Si te interesa profundizar en cómo hacer estas cosas bien, te sugiero leer sobre la comparativa de formas de preparación, porque no es lo mismo una infusión que una decocción. Yo al principio mezclaba todo y por eso no me daban resultado los remedios caseros.

Para cerrar, te digo lo que siempre me repito a mí misma frente al Notion: estas plantas son herramientas maravillosas, pero no reemplazan el diagnóstico de un profesional. Si la tos dura más de una semana, si tenés fiebre o si te falta el aire, dejá los yuyos y andá a la mutualista. Mi hábito de bibliotecaria me enseñó que la información es poder, pero usarla con responsabilidad es lo que realmente te cuida. El material que terminé recomendando para aprender estas bases es el curso de Herboristería Práctica que encontré en Hotmart; ahí es donde Susana explica todo esto de las dosis y las temperaturas con una paciencia de santa.

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