Apuntes de Hierbas

Qué plantas para bajar el azúcar en sangre recomiendan mis cursos

La Pata de Vaca aparece en tres de mis cuatro cursos de plantas curativas como protagonista para el azúcar en sangre; la canela, en cambio, aparece en uno solo, pero es la que cualquiera ya tiene en la alacena de casa. Esa diferencia entre la planta que hay que salir a buscar y la que ya está a mano resume bastante bien lo que fui anotando sobre herbolaria para principiantes en mi estudio autodidacta: el bienestar natural, según lo que enseñan estos cursos, no depende de la planta más exótica sino de la que una persona realmente va a sostener en el tiempo.

Antes de seguir, la transparencia de siempre: los cursos que menciono en estas notas tienen enlace de afiliado, así que si te anotás desde acá me llega una comisión, sin que el precio cambie para vos. Solo hablo de los que terminé de estudiar completos, porque no me gusta recomendar algo que no pasó antes por mi propio fichero.

Con las plantas llegué después de un intento fallido: tres semanas de dieta keto para bajar de peso que abandoné por el malestar constante que me daba, nada que ver todavía con hierbas, pero fue lo que me hizo prestarle atención al tema del azúcar en sangre. Lo que sí noto ahora, sin ponerle una fecha exacta, es que subo la escalera de la biblioteca con una caja de libros sin frenar en el rellano a tomar aire, algo que antes no me pasaba tan seguido. No sé si es por las plantas, por dejar el keto, o por las dos cosas juntas, y ahí arranca la comparación de esta nota.

Fichero de Notion con notas de estudio autodidacta sobre plantas curativas y bienestar natural, incluida la ficha de Pata de Vaca para el azúcar en sangre

Pata de vaca y canela: el mapa de mis plantas curativas para el azúcar

Esta comparación la tengo pendiente desde que Federico Almada, un lector de Montevideo que arrancó el mismo curso introductorio que yo, me escribió preguntando cuál de las dos anotar primero en el fichero de Notion que armó parecido al mío. En el curso que tomé primero, la profe Susana insistía mucho con la Pata de Vaca (Bauhinia forficata), un árbol muy común acá en el Río de la Plata. Según el material, sus hojas tienen flavonoides que podrían ayudar al cuerpo a procesar mejor la glucosa, algo que ya roza lo que en fitoterapia se llama principio activo (ese tema lo desarrollo en otra entrada; acá alcanza con saber que es lo que distingue una hoja cualquiera de una hoja con algo que el cuerpo puede aprovechar).

Lo que todavía no tengo del todo claro es si da lo mismo la hoja seca que la fresca — Susana decía que la concentración cambia, pero sin dar una regla fija —, así que prefiero conseguir las hojas en una herboristería de Ciudad Vieja antes que juntarlas de cualquier lado sin saber su procedencia. Esto queda anotado en la sección de dudas sin resolver de mi cuaderno de estudio, esa tapa de cartón ya un poco áspera al tacto de tanto abrirla y cerrarla mientras reviso fichas.

El material que terminé recomendando para estas bases es Aprende Plantas Curativas, porque las fichas se pueden bajar y guardar sin depender de la conexión.

La canela es la que cualquiera prueba primero

La canela no exige salir a buscar nada raro (algo que la Pata de Vaca sí pide), y ni siquiera sabía que tuviera un rol en el índice glucémico de las comidas hasta que lo vi en el segundo curso. Ahí explicaban que la variedad Ceylán podría mejorar la sensibilidad a la insulina, y que alcanza con espolvorearla en la avena o el café, sin necesidad de un té amargo aparte. Según ese mismo material, ayudaría a que el pico de azúcar después de comer no sea tan alto, aunque el curso lo dice con cautela y no como una regla cerrada.

Lo que ese curso no cubre del todo es cuánto es demasiado de la variedad Cassia, que es la que más se ve en cualquier supermercado y que trae más cumarina (pesada para el hígado en cantidad). Por las dudas, priorizo la que dice Ceylán en las tiendas naturales, aunque cueste un poco más encontrarla. Si te interesa un enfoque más depurativo del hígado (que no es lo mismo que un "detox", otro tema que aclaro en esa misma entrada), tengo mis notas sobre cuáles son las mejores plantas para limpiar el hígado graso naturalmente.

La comparación cambia si ya tomás medicación

Ninguna de las dos plantas es un buen candidato si hay insuficiencia renal de por medio, algo que mucha gente no revisa antes de empezar. En el curso especializado en recetas, tanto la Pata de Vaca como el Sarandí Blanco (también muy nuestro) aparecen como plantas cuyos compuestos el riñón tiene que filtrar, así que en una persona con la función renal comprometida pueden sobrecargar el sistema.

Esteban, mi vecino que pasó años atendiendo un mostrador de farmacia antes de jubilarse, me lo marcó una tarde en la escalera del edificio: los cursos de Hotmart separan bastante bien la teoría de cada planta, pero pocas veces explican qué pasa cuando esa planta se junta con lo que el médico ya recetó, algo que él aprendió de mostrador, no de módulo online. Si ya tomás metformina o te aplicás insulina, sumar una planta hipoglucemiante puede bajarte el azúcar más de la cuenta, y eso es peligroso. Esto conecta con el mapa más general de contraindicaciones que ya armé en la entrada sobre las mejores plantas para bajar de peso de forma natural. Antes de probar cualquiera de estas plantas, hablá con tu médico de cabecera; las guías del Ministerio de Salud Pública del Uruguay sobre diabetes son una base oficial para empezar.

Hojas secas de Pata de Vaca para infusión, una de las plantas curativas más repetidas en cursos de herbolaria para principiantes sobre el azúcar en sangre

Preparar cada planta para que sirva de algo

Tirar cualquier hoja en agua hirviendo no es lo mismo para las dos. La Pata de Vaca, por ser hoja tierna, va en infusión (herviís el agua, apagás, echás la planta y tapás); la canela en rama pediría más bien una decocción si se usa la corteza entera, aunque en polvo alcanza con espolvorearla. La diferencia completa entre infusión y decocción la desarrollo con más detalle en otra entrada — acá alcanza con esa regla básica según la parte de la planta que uses.

Tampoco vi que ningún curso recomendara tintura para esto, aunque ya expliqué qué es una tintura en la comparativa de formas de preparación. Todo esto es de uso interno — la lógica para aplicaciones tópicas, como en el caso del árnica para dolores musculares, es otro tema aparte que no toco acá. Si querés el paso a paso completo de cómo armar una infusión bien hecha, tengo una guía sobre cómo preparar infusiones de plantas medicinales.

La planta no alcanza sin otros cambios

Ningún curso de los que hice — ni el de Susana ni los de nutrición natural — dice que la planta sola haga milagros. Todos la plantean como apoyo a un cambio de hábitos, no como reemplazo. Un material sobre metabolismo que revisé lo decía claro: si tomás el té de Pata de Vaca y después cenás algo pesado todas las noches, la planta no tiene de dónde agarrarse.

La forma en que cruzo estos cursos con la cocina de todos los días la explico con más detalle en la entrada sobre cómo aprender sobre plantas medicinales desde casa. Por ahora, el curso que más me sirvió para pensar las plantas dentro de las comidas normales, y no solo como remedio de emergencia, es Recetas Naturales Curativas.

Lo que elijo, según la situación

Entre las dos, no hay una ganadora fija — depende de qué estés resolviendo. Cuando la prioridad es la constancia sin complicarme, elijo canela Ceylán espolvoreada en el desayuno, porque no exige ritual ni un ingrediente difícil de conseguir. Cuando busco algo más puntual para el metabolismo de la glucosa y tengo tiempo de armar una infusión aparte, ahí anoto Pata de Vaca, aunque eso signifique salir hasta la herboristería en vez de usar lo que ya tengo en la alacena.

Y si ya hay diabetes diagnosticada o medicación de por medio, la elección deja de ser mía: ahí lo que elijo primero es la consulta médica, y recién después alguna de estas dos plantas, si el profesional no ve problema. Si estás empezando de cero con todo esto y querés algo ordenado que no te abrume, arrancaría por este curso de plantas curativas, que es el que me dio la estructura para armar todo este lío de fichas que ahora comparto acá.

¿Tenés tu propia comparación anotada en algún cuaderno o Notion? Sabés dónde encontrarme: entre libros, fichas y todavía alguna duda sin resolver.

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