
Mirá, te digo la verdad: si me hubieras preguntado esto hace cinco años, te habría dicho que te tomaras un analgésico y te dejaras de cuentos. Crecí en una casa de la Aguada donde mi madre solo confiaba en la farmacia de la esquina y se reía de mi abuela cuando mencionaba el té de manzanilla. Pero después de pasarme nueve meses con la biblioteca cerrada en 2020, y empezar a estudiar estos cursos de plantas, mi fichero de Notion se volvió mi guía. Hoy, en una tarde de esas típicas de Montevideo con una humedad que se te pega a la ropa y el ruido de los ómnibus por 18 de Julio taladrándote la cabeza, lo primero que hago es abrir mis notas antes que la cartera.
¿Qué té puedo tomar para el dolor de cabeza por estrés?
Antes de empezar con los cursos, yo pensaba que cualquier 'yuyo' que oliera bien servía para calmar los nervios. Pero en el tercer curso que hice en Hotmart, la profe Susana explicó que para el dolor de cabeza tensional —ese que sentís como una vincha apretándote las sienes— lo mejor es combinar la Melissa officinalis con un toque de lavanda. Según sus apuntes, la melisa trabaja sobre el sistema nervioso central, mientras que la lavanda ayuda a relajar la musculatura que solemos tensar sin darnos cuenta cuando estamos frente a la pantalla de la computadora catalogando libros.
Lo que aprendí en el material es que la lavanda medicinal (específicamente la Lavandula angustifolia) tiene una concentración de linalol que es muy efectiva, pero hay que tener cuidado con la dosis. Si te pasás, te puede dejar demasiado sedada para seguir trabajando. En el curso sugerían usar apenas unas flores. Yo lo probé un lunes de lluvia en abril, después de una jornada agotadora, y te aseguro que el aroma a lavanda seca mezclándose con el olor a papel viejo y encuadernaciones de la biblioteca es una de las cosas más reconfortantes que hay. Sin embargo, todavía no estoy del todo segura de si la calidad de la lavanda que venden en las herboristerías del Centro es siempre la misma; a veces el aroma es mucho más débil y no sé si eso afecta el resultado.
Si estás tomando medicación para la presión o algún sedante recetado, ni se te ocurra probar esto sin preguntar. Podés mirar las recomendaciones del Ministerio de Salud Pública del Uruguay sobre interacciones de plantas, porque lo que es natural no siempre es inocuo. El curso de 'Herbolaria Integral' es el material que terminé recomendando para entender estas sutilezas.
¿Cómo preparar té de melisa para que funcione de verdad?
Acá es donde mi hábito de bibliotecaria se puso pesado. Antes yo tiraba un puñado de hojas en una taza, le echaba agua hirviendo y me olvidaba. Error total. En el curso de 'Recetas Naturales Curativas' aprendí que para las hojas delicadas y las flores, la temperatura ideal del agua es de 90°C. Eso es justo el punto antes de que el agua rompa a hervir. Si el agua hierve, quemás los aceites esenciales y te queda un agua saborizada que no sirve para nada.
Pienso en la cara de mi madre si me viera midiendo gramos de hojas secas con la misma precisión con la que catalogo un libro raro en la sección de incunables. La dosificación estándar que anoté es de 2 gramos de hierba seca por cada taza de 200ml (más o menos una cucharadita de postre). Y lo más importante: el tiempo de reposo para las flores debe ser de entre 5 a 7 minutos. Yo ahora pongo el cronómetro del celular. Si la dejás menos, no extraés los principios activos; si la dejás más, se pone amarga y te puede caer pesada al estómago. De hecho, si tenés problemas digestivos, quizás te interese lo que anoté sobre cómo tratar la gastritis con plantas naturales según mis apuntes de estudio, porque a veces el estrés se va directo ahí.
Algo que todavía no entiendo bien es por qué algunos autores dicen que hay que tapar la taza y otros no le dan importancia. En mi curso decían que es fundamental para que los aceites no se evaporen con el vapor, así que yo le pongo un platito arriba. Es el método que enseña el manual de 'Preparaciones Herbolarias' que sigo usando para mis fichas.
¿Se puede tomar manzanilla todos los días para la ansiedad?
Mirá, esto fue lo que más me sorprendió de mis estudios y lo que me hizo darme cuenta de que mi abuela no tenía toda la razón. Yo pensaba que tomar manzanilla o valeriana era como un seguro de vida contra el estrés. Pero en el último módulo que cursé hace apenas un par de semanas, explicaban que beber infusiones de manzanilla o valeriana de forma diaria y prolongada puede generar un efecto rebote. Paradójicamente, el cuerpo se acostumbra y terminás aumentando la sensibilidad al estrés y teniendo más dolores de cabeza que antes.
La profe explicaba que las plantas tienen ciclos. No podés usarlas como si fueran un suplememento eterno. Yo lo noté en las semanas de calor intenso en enero; tomaba té frío de manzanilla todo el tiempo para calmarme y llegó un punto en que sentía que cualquier ruidito me ponía de mal humor. En el curso sugieren rotar las plantas cada dos semanas o dejar descansar el cuerpo los fines de semana. Todavía no me queda claro cuánto tiempo exacto tiene que durar ese 'descanso' para que el efecto rebote desaparezca del todo, es algo que no estaba en el PDF del curso.
Para temas de uso prolongado, siempre es mejor chequear las guías de la Organización Mundial de la Salud (OMS) sobre medicina tradicional. No es regla, pero a mí me sirvió para entender que 'más' no es 'mejor'. Estas notas las saqué del curso 'Plantas Maestras y Ciclos de Uso'.
¿Diferencia entre infusión y decocción de plantas?
Esta pregunta me la hice a mediados de noviembre, cuando intenté preparar una raíz de jengibre igual que si fuera una hoja de melisa. Un desastre, no tenía gusto a nada. Lo que aprendí es que la infusión es para partes blandas (hojas, flores) y la decocción es para partes duras (raíces, cortezas, semillas). Para el dolor de cabeza, si usás melisa, es infusión: echás el agua caliente sobre la planta. Si usás algo más duro, tenés que hervir la planta con el agua durante unos minutos.
Me costó un montón entender la diferencia técnica hasta que la vi escrita en mi fichero de Notion con un ejemplo de cocina. Lo que el curso no cubría es qué pasa cuando mezclás ambas cosas en una misma receta. ¿Hervís primero la raíz y después le tirás las hojas? Yo lo hago así, pero es pura intuición bibliotecaria de querer poner orden al caos. También estuve leyendo sobre cómo algunas de estas mezclas pueden influir en el metabolismo, algo que mencioné cuando investigué sobre cuáles son las mejores plantas para bajar de peso de forma natural, aunque ahí el enfoque era otro.
Al final del día, el alivio no viene solo de la planta, sino del ritual de prepararla y del orden de mis notas. Cierro la biblioteca, camino por 18 de Julio con la mente más clara y me voy a casa lista para agregar una nueva ficha sobre la pasiflora a mi base de datos. Recordá que esto es lo que yo aprendí estudiando por mi cuenta, no soy médica ni herborista, solo una persona que busca respuestas en los libros (y en los cursos de Hotmart como el de 'Botánica Aplicada' que es de donde saqué estas últimas distinciones).



