
Una tarde gris de lluvia en la biblioteca del Centro, hace aproximadamente tres meses, sentí esa presión conocida. No era hambre, no era cansancio; era esa molestia punzante que cualquier mujer que haya tenido una infección urinaria reconoce al instante. En otro momento de mi vida, hubiera corrido a la farmacia de la esquina, porque así me crió mi madre: ella solo confiaba en lo que venía en caja con prospecto y se reía de los 'yuyos' de mi abuela. Pero ahí estaba yo, sentada frente al mostrador de la biblioteca, abriendo mi Notion en lugar de buscar el monurol en la cartera.
Desde que el sistema de bibliotecas cerró nueve meses en 2020, me volví un poco metódica con esto de las plantas. No soy médica ni herborista, solo una bibliotecaria que tomó cuatro cursos en Hotmart y anotó todo. Busqué en mi 'fichero de plantas' la entrada sobre vías urinarias y me encontré con mis propios apuntes del curso de Susana, donde ella explicaba que la naturaleza tiene tiempos distintos a los de la farmacia, pero procesos bioquímicos que son pura lógica.
¿Qué planta es la más efectiva para la infección urinaria según los cursos?
Antes de empezar a estudiar, yo pensaba que todo era cuestión de tomar mucha agua y quizás algún té de barbas de choclo porque lo decía la vecina. Pero en el curso de fitoterapia que terminé el año pasado, la profe Susana fue muy específica con la Uva Ursi (o Gayuba). Lo primero que anoté es que no es una planta para tomar 'por las dudas', sino que tiene principios activos muy potentes.

Según el material del curso, la Uva Ursi es rica en una sustancia llamada arbutina. Mis notas dicen que la concentración de arbutina en hojas de Uva Ursi suele andar entre el 7% al 15%. Lo que me pareció fascinante (y que no sabía) es que la arbutina por sí sola no hace nada. El cuerpo la tiene que transformar. En el curso explicaron que cuando la tomás, el cuerpo la procesa y la convierte en hidroquinona recién cuando llega al tracto urinario. Es como un antibiótico natural que se 'activa' justo donde tiene que trabajar.
Sin embargo, hay un detalle técnico que casi paso por alto en mi apunte: el pH urinario requerido para la efectividad de la arbutina debe ser superior a 7.0. O sea, la orina tiene que estar alcalina. Si tenés la orina muy ácida (que es lo común cuando estamos con una infección), la planta no se activa bien. La profe recomendaba ese fin de semana largo que, si vas a usar Uva Ursi, tenés que cuidar la dieta esos días, evitando carnes y harinas blancas, o incluso tomando un poquito de bicarbonato, para que la planta realmente funcione. Lo que todavía no me queda claro, y lo anoté con un signo de interrogación grande, es cuánto tiempo exacto tarda esa alcalinización en hacer efecto antes de la primera taza.
¿Cómo se prepara la Uva Ursi para que no me duela el estómago?
Esta fue mi segunda duda importante. Mi madre siempre decía que los tés de hierbas le daban acidez. En el fichero encontré la explicación: la Uva Ursi tiene muchísimos taninos. Si vos agarrás las hojas y las hervís como si estuvieras haciendo un guiso, sacás todos los taninos y te destruís el estómago antes de que te cure la cistitis.
La técnica que aprendí en el curso de recetas naturales es la maceración en frío. El tiempo de maceración en frío para evitar exceso de taninos es de 12 a 24 horas. Ponés las hojas en agua a temperatura ambiente y las dejás ahí, quietitas. Así extraés la arbutina pero dejás la mayoría de los taninos en la hoja. Después, lo colás y lo entibiás apenas para tomarlo.

Sentada en mi cocina de Montevideo, peleando con la voz de mi madre en mi cabeza que solo confía en la droguería, sentí esa pequeña culpa que siento al dudar de los antibióticos. Pero decidí probar. Seguí el método de la maceración porque tengo el estómago sensible. Lo que el curso no cubría, y que tuve que buscar por mi cuenta, es si esta maceración pierde fuerza si la dejás más de un día en la heladera. Yo por las dudas la preparo cada noche para el día siguiente.
Es fundamental recordar que esto es lo que yo aprendí en un curso para uso personal. Si vos tenés fiebre, dolor en la espalda o sangre, tenés que ir directo a la guardia del Casmu o de tu mutualista. Las plantas ayudan en procesos leves, pero el Ministerio de Salud Pública de Uruguay es muy claro con no postergar la consulta médica cuando hay síntomas de infección avanzada.
¿Es verdad que el jugo de arándano es lo mejor que hay?
Mirá, acá es donde mis apuntes se pusieron interesantes y un poco polémicos. En casi todas las publicidades de la tele te venden el arándano rojo (cranberry) como la solución definitiva. Y sí, en el curso dicen que ayuda a que las bacterias no se 'peguen' a las paredes de la vejiga. Pero la profe Susana nos dio un aviso que me cambió la perspectiva.
Aunque el arándano rojo es el remedio estrella, su consumo constante altera el pH urinario (lo vuelve muy ácido), lo que puede dificultar la eficacia de ciertos antibióticos necesarios si la infección escala a los riñones. Además, recordá lo que te conté antes: la Uva Ursi necesita un pH alcalino (>7.0). Entonces, si tomás jugo de arándano y Uva Ursi al mismo tiempo, te estás pisando los cordones vos misma. El arándano acidifica y la Uva Ursi necesita alcalinidad.
Esa tarde en la biblioteca, me di cuenta de que muchas veces mezclamos cosas naturales pensando que 'mal no hacen', pero la química es la química. Si elegís el camino de la Uva Ursi para desinfectar, mejor dejar el arándano para la etapa de prevención, después de que pase el lío. Esta autonomía de entender el 'por qué' de cada planta es lo que más me gusta de estudiar. A veces me pasa lo mismo cuando busco plantas para mejorar la circulación de las piernas según mi fichero; uno cree que es solo tomar un té, pero la clave está en el momento y la forma.
¿Qué puedo tomar para calmar la irritación rápido?
Mientras esperaba que la maceración de Uva Ursi hiciera lo suyo, necesitaba algo que me calmara la sensación de 'querer ir al baño cada cinco minutos'. Ahí es donde entran los estigmas de maíz (Zea mays), lo que nosotros llamamos las barbas del choclo.

En el curso explicaban que los estigmas de maíz actúan como un demulcente. Esto significa que contienen mucílagos que 'tapizan' y calman la irritación física de los conductos urinarios. Todavía recuerdo el crujido seco de los estigmas de maíz al desmenuzarlos sobre el papel manteca en mi cocina de Montevideo a media mañana de un sábado. Es un sonido reconfortante, como de algo que vuelve a la tierra.
A diferencia de la Uva Ursi, que es más 'guerrera' contra las bacterias, el maíz es puro alivio. Lo que hice fue una infusión suave. Sentir el alivio térmico de sostener la taza caliente contra el vientre mientras espero que el primer efecto diurético haga su trabajo es casi tan curativo como la planta en sí. En mis notas tengo que el maíz es muy seguro, pero el curso no decía nada sobre si hay alguna contraindicación si tenés la presión muy baja, ya que es bastante diurético. Yo, por las dudas, lo tomo con calma.
A veces, cuando estoy en la biblioteca rodeada de libros de historia y medicina, me pongo a pensar en cuánta de esta información estaba en los libros que mi madre nunca quiso abrir. Si te interesa este camino de armar tu propio fichero, te diría que empieces por temas que te toquen de cerca. Yo empecé con esto de la cistitis, pero después seguí con otros temas, como qué plantas para mejorar la memoria y concentración encontré en mis cursos, que para mi trabajo de bibliotecaria me vienen bárbaro.
Para cerrar, esto es lo que aprendí en el curso de 'Recetas naturales curativas', que es el material que terminé recomendando a mis compañeras de la biblioteca cuando me ven con mis frascos. No es una regla universal y cada cuerpo es un mundo. Siempre, pero siempre, chequeá con la OMS o el Ministerio de Salud si estás tomando otros medicamentos, porque las plantas también tienen sus interacciones. Yo sigo siendo la misma bibliotecaria de siempre, solo que ahora, cuando llueve en el Centro, sé exactamente qué buscar en mi Notion antes de ir a la farmacia.