Apuntes de Hierbas

Mejores plantas para limpiar los riñones de forma natural tras mis cursos

Mi madre resuelve cualquier dolor con lo que le vende la farmacia; yo, en cambio, llevo cuatro cursos de fitoterapia anotados en mi fichero de estudio de herbolaria, tratando de entender qué planta medicinal sirve para qué, riñones incluidos. La diferencia entre las dos se me hizo evidente hace poco, cuando me dolía la cintura y lo primero que agarré fue una crema de árnica de farmacia — de esas que se consiguen sin receta en cualquier lado. Me la puse varios días seguidos y no noté ninguna diferencia real. Esa nada de resultado fue lo que me hizo volver a mis apuntes de salud renal y bienestar natural, más allá del dolor puntual de espalda.

Ni sabía, en ese momento, que existe una diferencia entre usar una planta por fuera — como esa crema — y tomarla por dentro, en infusión; esa distinción la aprendí bastante después, en otro módulo, y ahí no me voy a meter hoy. Tampoco soy médica, ni herborista, ni naturóloga: soy bibliotecaria, y esto que sigue es lo que fui anotando en mi estudio de herbolaria, curso tras curso, casi siempre autodidacta y a las apuradas entre turno y turno.

Empecé a repasar el módulo de sistema renal en pleno invierno montevideano, de esos en que el calefactor de la pared zumba un rato largo antes de que una se anime a prender cualquier pantalla. No fue una decisión pensada, fue más bien la excusa perfecta para quedarme quieta un rato revisando fichas viejas en lugar de salir con ese frío.

Hay plantas que "limpian" los riñones, aunque es principalmente una forma de hablar.

Antes de los cursos yo buscaba en Google tal cual: "plantas para limpiar los riñones". En el primer curso que tomé, la profesora fue clara: la palabra "limpiar" es más una forma de hablar que una función biológica exacta; el riñón ya filtra la sangre todo el tiempo, sin que ninguna infusión se lo pida. Lo que sí aprendí es que algunas plantas ayudan a que esa filtración sea más fluida o acompañan al tejido del riñón, pero no es que pasen un cepillo por adentro.

En el curso también nombraron la tasa de filtración glomerular, que es básicamente el número que mide qué tan bien está filtrando el riñón en un momento dado. De los valores exactos y de cómo se calcula no voy a hablar acá, porque esa parte del mecanismo la vi de pasada y prefiero no explicar a medias algo tan técnico. Lo que sí me quedó grabado es que si ese número viene mal, ningún té reemplaza una consulta con un nefrólogo — ahí no hay planta que alcance.

Algo que el curso me aclaró es que "depurativo" y "detox" no son sinónimos, aunque se usen como si lo fueran en cualquier puesto de la Feria Tristán Narvaja — esa distinción da para una entrada aparte de mi fichero, así que hoy la dejo solo mencionada. Para lo que me interesaba de verdad, el Diente de León (Taraxacum officinale) apareció seguido en el módulo: según mis apuntes, a diferencia de otros diuréticos que hacen perder potasio, esta planta lo repone. Ahí dicen que es útil cuando una siente esa pesadez típica de la retención de líquidos, aunque esa parte todavía no la comprobé conmigo misma.

Hoja seca de diente de león, planta medicinal para la salud renal, sobre una ficha de mi estudio de herbolaria

Lo que todavía no termino de entender es por qué algunos manuales dicen que solo la raíz del diente de león sirve para el hígado y que la hoja es la que trabaja el riñón. En el curso decían que las dos partes tienen su función, pero que la hoja es bastante más fuerte como diurético. De cualquier forma, si tenés cálculos grandes o alguna falla renal ya diagnosticada, ni se te ocurra probar nada de esto sin hablar antes con tu médico de cabecera — las plantas mueven cosas por dentro y no es cuestión de arriesgarse.

Cola de caballo: ciclos cortos y respeto por la sílice

La cola de caballo (Equisetum arvense) es un clásico acá, pero no tenía ni idea de que tuviera tantas mañas. En el curso de plantas curativas que hice el año pasado explicaron que es, ante todo, una planta mineralizante: aporta minerales al cuerpo, entre ellos sílice, aunque de la proporción exacta no voy a hablar porque esa cifra la vi apenas de pasada y no es el tema que domino.

Ahí la profesora recomendaba hacer ciclos: dos semanas tomándola y una de descanso, para no forzar al riñón a trabajar de más y sí darle los minerales que necesita para repararse. De las contraindicaciones puntuales según cada condición no voy a entrar en detalle, porque esa comparación ya la armé en otra entrada de mi fichero dedicada solo a eso.

Frasco de cola de caballo seca, planta medicinal para el bienestar natural y la salud renal, junto a mi cuaderno de apuntes

Algo que me quedó dando vueltas, y que el curso no terminó de aclarar del todo, es si la cola de caballo que se consigue en la Feria Tristán Narvaja es siempre la variedad arvense. Existen otras variedades parecidas que pueden ser tóxicas, así que prefiero comprarla en herboristerías serias donde el etiquetado sea claro. Siempre conviene revisar las guías del Ministerio de Salud Pública si estás tomando medicación para la presión, porque estas plantas pueden potenciar el efecto y bajarla más de la cuenta.

El intestino en la salud renal.

Acá mis notas se pusieron interesantes de verdad. Esto lo vi en un módulo más avanzado: las plantas diuréticas rinden poco si antes no se atiende la inflamación intestinal. Suena raro, pero parece que una microbiota complicada le juega en contra a cómo el cuerpo aprovecha lo que toma.

Ahí fue la primera vez que escuché hablar en serio de los principios activos de una planta y de cómo el cuerpo los aprovecha o no — ese tema se merece su propia entrada, así que hoy lo dejo solo nombrado. Lo que sí anoté es que si el intestino está inflamado (gases, hinchazón después de comer, lo de siempre), esos compuestos no llegan a hacer su trabajo con la misma fuerza.

Por eso, antes de mandarme tres tazas de infusión pensando solo en el riñón, el curso sugería primero fijarse cómo anda la digestión en general. A veces algo tan simple como lo que anoté sobre qué plantas para desinflamar el estómago y los gases funcionan según mis cursos termina siendo el paso previo que hace que el riñón se beneficie de verdad de cualquier cosa que tomes después.

Infusión de plantas medicinales vinculada a la salud renal e intestinal, parte de mis apuntes de bienestar natural

Todavía no tengo claro cuánto tiempo exacto hay que esperar entre "arreglar" el intestino y arrancar con las plantas para el riñón. En el curso decían que puede hacerse en paralelo, pero que los resultados se notan mucho más cuando la panza ya está en paz. Es una mirada bastante más conectada que la que tiene mi madre, que ve cada órgano como una cajita separada del resto.

Estigma de maíz y abedul no son intercambiables

Cuando empecé a ver los estigmas de maíz, los "pelos" del choclo, en los puestos de la Feria Tristán Narvaja, fui a buscar mis fichas. El estigma de maíz es sumamente suave: la profesora lo recomendaba para personas con las vías urinarias sensibles o tendencia a la cistitis. No es un diurético agresivo, sino más bien calmante, lo que en los libros técnicos llaman demulcente.

Estos estigmas los preparo en infusión simple, nada más; si conviene infusión o decocción según cada planta es una comparación que dejo abierta para otra entrada, porque no es poca cosa. El abedul, en cambio, es más potente, aunque acá no es tan fácil de conseguir fresco como el maíz — en el curso mencionaron que también existe en tintura, aparte de la infusión clásica, y esa diferencia entre formatos tampoco la voy a abrir hoy.

Lo que aprendí es que el abedul ayuda a eliminar cloruros y urea, aunque otra vez hay que cuidar la dosis. En mi Notion tengo anotado algo simple: "menos es más". Empezar con una taza suave y ver cómo reacciona el cuerpo es mucho mejor que mandarse un litro de una sola vez.

Estigmas de maíz secándose al sol, una planta medicinal suave para la salud renal en mi estudio de herbolaria

El curso no entró en profundidad en cómo interactúan estas plantas con suplementos de gimnasio, por ejemplo. Si ya estás tomando mucha proteína o creatina, el riñón ya viene trabajando de más, así que lo que yo aprendí acá no es una regla universal — cada cuerpo es distinto y conviene consultarlo con un profesional si tu dieta es particular.

Lo que me llevo de este módulo de salud renal

Para la semana diez de ir aplicando esto — tomar más agua, respetar los ciclos de las infusiones, prestarle atención a la digestión antes que al riñón — tuve una tarde que se me quedó grabada. Pasé casi tres horas paradas en la biblioteca después de almorzar, entre devoluciones y estantes, sin esa quemazón que antes me hacía buscar algo para el estómago a media tarde. No sé si fue por las plantas, por tomar más agua o por las tres cosas juntas, pero fue la primera vez que noté un cambio que no tenía que ver con un dolor puntual sino con cómo venía funcionando el cuerpo en general.

Se lo comenté a una vecina que arma talleres de costura con tela reutilizable en su casa, un día que le llevé hojas de más que me habían sobrado de la feria. Me preguntó si esto también servía para la hinchazón de piernas y le tuve que decir que ni idea, que yo por ahora solo vengo estudiando riñones. Me quedé pensando que la costumbre de anotar qué funciona y qué no me sirvió más, a la larga, que cualquier planta puntual — esa es la parte que le recomendaría a cualquiera que arranque de cero, tome o no tome algún curso después.

He notado, además, que entender el metabolismo en general ayuda incluso con otros temas, como lo que dejé anotado sobre qué plantas para bajar el colesterol y los triglicéridos hay en mis notas, porque total todo el cuerpo queda conectado por la misma sangre que el riñón filtra.

Mano registrando en Notion mis notas de estudio de herbolaria sobre plantas medicinales y salud renal

Para cerrar, esto que anoto es mi camino de estudio, no una verdad cerrada. Si te duele algo raro, si notás cambios en el color de la orina o tenés cualquier duda, el primer lugar sigue siendo el médico, sobre todo si ya tomás alguna medicación fija. Las plantas acompañan y ayudan a tonificar, pero no reemplazan nada de eso. El curso del que saqué estas notas, aprende-plantas-curativas, es el material que terminé recomendando a quien me pregunta por dónde arrancar — no porque sea perfecto, sino porque fue el que me hizo tomarme en serio la paciencia que pide aprender de a poco.

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