
Fue un lunes de lluvia en agosto, de esos grises que te calan los huesos acá en Montevideo, cuando el dolor me agarró desprevenida mientras ordenaba la sección de autores nacionales en la biblioteca del Centro. Mirá, yo crecí en una casa donde mi madre solo confiaba en lo que decía el farmacéutico y se reía de las infusiones de la abuela, así que me aguanté el tirón como pude hasta que llegué a casa a revisar mi Notion. Sabés que desde que cerramos la biblioteca por 9 meses en la pandemia, me puse metódica con el estudio de las plantas, y ese lunes fue la prueba de fuego para mis apuntes.
Antes de seguir, te quiero contar algo por transparencia: los cursos que cito en estas notas tienen enlaces de seguimiento. Eso significa que Hotmart me paga una comisión si te anotás desde acá, pero a vos te sale lo mismo. Solo te recomiendo lo que yo misma estudié durante horas frente a la pantalla en mis ratos libres, porque como bibliotecaria, si algo no tiene una estructura y una base clara, no me lo tomo en serio. No soy médica ni herborista, solo una lectora que toma notas muy detalladas.
¿La manzanilla de verdad sirve o es solo un mito de las abuelas?
Esta fue la primera pregunta que me hice. En el curso que tomé primero, Aprende Plantas Curativas, la profe Susana explicó que no es solo sugestión. Yo antes pensaba que era un placebo, pero resulta que la manzanilla tiene compuestos como la apigenina y el bisabolol que actúan como antiespasmódicos. Lo que me enseñaron es que estos componentes ayudan a que el músculo del útero se relaje un poco cuando está en plena contracción.
Lo que el curso detallaba es que la manzanilla funciona mejor si empezás a tomarla un par de días antes de que te venga, no solo cuando ya estás doblada a la mitad. Susana hacía mucho hincapié en que la calidad de la flor importa: si el sobrecito de té tiene tres años en la despensa, probablemente ya no tenga mucho aceite esencial. Sin embargo, algo que todavía no me queda claro (y que el curso no terminaba de cerrar) es si el efecto cambia mucho si usás la variedad romana o la alemana, que son las más comunes.
Mirá, si estás tomando medicación para la presión o algún anticoagulante, tenés que hablar con tu médico de cabecera antes de mandarte a tomar litros de nada. Siempre es mejor consultar con el Ministerio de Salud Pública o con un profesional de confianza porque las plantas también tienen sus interacciones.
¿Hay alguna planta que ayude cuando el dolor es más intenso?
Cuando la manzanilla se queda corta, en mis fichas de Notion aparece el jengibre. Durante la primavera pasada, mientras completaba el segundo módulo, aprendí que el jengibre actúa por una vía distinta. Según el material del curso, el jengibre inhibe la síntesis de prostaglandinas, que son básicamente las sustancias que causan la inflamación y el dolor durante el ciclo. Es como un enfoque más "de raíz", valga la redundancia.
La profe explicaba que para los cólicos, lo ideal es hacer una decocción ligera de la raíz fresca. Yo antes simplemente tiraba un pedazo en agua caliente, pero aprendí que hay que hervirlo unos minutos para que suelte los principios activos. Lo que todavía me genera dudas es la dosis exacta; el curso daba rangos generales, pero cada cuerpo es un mundo y a veces el jengibre me cae un poco pesado al estómago si me paso de la raya. Si te pasa lo mismo, quizás te interese leer sobre qué plantas para desinflamar el estómago y gases funcionan según lo que vengo estudiando.
Cuando el dolor no es "normal": el tema de la endometriosis
Acá es donde me pongo seria, porque trabajando en la biblioteca escucho a muchas gurisas quejarse de dolores que las dejan en cama tres días. En mis cursos siempre hay una advertencia clara: las plantas medicinales tienen un límite. Si tenés una patología como la endometriosis severa, un té de manzanilla o de jengibre es como querer apagar un incendio forestal con un vaso de agua.
Lo que aprendí es que en casos de dolor crónico e inflamatorio por endometriosis, el enfoque tiene que ser médico e integral. Las plantas pueden acompañar para desinflamar un poquito el resto del cuerpo, pero no sustituyen el tratamiento que te dé un ginecólogo. Yo tengo una amiga que probó de todo y recién cuando tuvo un diagnóstico claro pudo empezar a vivir sin dolor. No te quedes solo con el remedio casero si sentís que algo no anda bien; consultá con un profesional siempre.
¿Cómo tengo que preparar la infusión para que de verdad haga algo?
Hace un par de meses, en una tarde de guardia en la biblioteca, me puse a pasar en limpio el módulo sobre métodos de preparación. Resulta que yo hacía todo mal. Pensaba que era meter la planta en agua hirviendo y listo. Pero en el material de Recetas Naturales Curativas, que es el que estoy usando ahora para practicar, explican la diferencia entre infusión y decocción.
- Infusión: Para flores y hojas (como la manzanilla). Agua a punto de hervir, tapar el jarrito para que no se escapen los aceites esenciales y esperar 5 a 10 minutos.
- Decocción: Para raíces y cortezas (como el jengibre o la canela). Hay que hervir la planta con el agua un ratito para "romper" la fibra y sacar lo bueno.
Lo que todavía me cuesta un poco es el tema de las temperaturas exactas. No tengo un termómetro en la cocina y a veces me pregunto si quemé la planta o si me quedó corta. Es algo que el curso menciona pero que en la práctica diaria de una cocina uruguaya común es difícil de medir con precisión. Si recién estás arrancando, te recomiendo ver cómo aprender sobre plantas medicinales desde casa para no marearte con tanta info técnica.
Mis reflexiones finales desde el fichero de Notion
Mirá, después de cuatro cursos en Hotmart (que por cierto, el curso base tiene una calificación de 4.6 y me sirvió muchísimo para armar mi estructura), lo que más me quedó grabado es que el estudio de las plantas requiere paciencia de bibliotecaria. No hay soluciones mágicas de un segundo para el otro. El material de Gastritis y H.Pylori Natural, aunque tiene solo 9 reseñas, me ayudó a entender que todo el sistema digestivo y hormonal está conectado, y que a veces el dolor menstrual empeora si estamos muy inflamadas de la panza.
Para cerrar, te diría que pruebes, anotes en un cuaderno qué te sirve y qué no, y nunca dejes de lado la opinión médica. Yo sigo completando mi fichero, agregando dudas y buscando más info. Si querés profundizar en cómo preparar todo correctamente, date una vuelta por mi nota sobre cómo preparar infusiones de plantas medicinales.
El material que terminé recomendando y que es mi base para estas notas es el curso Recetas Naturales Curativas, que me parece el más práctico para cuando ya sabés identificar un par de plantas y querés empezar a usarlas en el día a día sin miedo.


